Cuando una mascota fallece, especialmente si ocurre en casa, una de las primeras dudas que pueden surgir es qué hacer con ella y cómo trasladarla hasta un crematorio.
En esos momentos es normal sentirse desorientado. Estamos viviendo una situación emocionalmente difícil y, al mismo tiempo, tenemos que ocuparnos de cuestiones prácticas que probablemente nunca antes habíamos tenido que afrontar.
¿Podemos llevar nosotros mismos a nuestra mascota al crematorio? ¿Cómo debemos transportarla? ¿Hay que mantenerla refrigerada? ¿Qué debemos llevar con nosotros?
La respuesta depende de las circunstancias, pero existen algunas recomendaciones sencillas que pueden ayudar a realizar el traslado de una manera segura, respetuosa y adecuada.
¿Es posible llevar personalmente a una mascota fallecida al crematorio?
Sí. En general, es posible que la familia traslade personalmente a su mascota hasta el crematorio.
Sin embargo, es recomendable contactar previamente con el centro para confirmar que puede recibirla en ese momento y coordinar la llegada.
Esto es especialmente importante cuando el fallecimiento ocurre fuera del horario habitual, durante un fin de semana o en un día festivo.
En Cremaguada, además de la posibilidad de realizar la entrega personalmente, existe un servicio de recogida de mascotas en el domicilio o en la clínica veterinaria. La disponibilidad y el tiempo de recogida pueden depender de la distancia y del volumen de trabajo en ese momento.
De esta manera, la familia puede elegir la opción que le resulte más cómoda en un momento especialmente delicado.
¿Cómo debemos transportar a una mascota fallecida?
Una de las recomendaciones más importantes es utilizar un sistema que permita realizar el traslado de forma segura, higiénica y estable.
En Cremaguada recomendamos transportar a la mascota dentro de una bolsa de plástico resistente, que permita evitar posibles pérdidas de líquidos, o utilizar una caja hermética.
La elección dependerá principalmente del tamaño del animal y del medio de transporte disponible.
En animales pequeños, una caja suficientemente resistente puede resultar cómoda para realizar el traslado. En animales de mayor tamaño puede ser más práctico utilizar una bolsa adecuada y resistente.
Lo importante es evitar materiales frágiles o recipientes que puedan abrirse durante el trayecto.
¿Por qué es importante utilizar un recipiente adecuado?
Después del fallecimiento pueden producirse cambios naturales en el cuerpo y, en ocasiones, pequeñas pérdidas de fluidos.
Por eso, el recipiente utilizado para el traslado debe proporcionar suficiente protección y evitar derrames.
Además, debe permitir colocar a la mascota de forma estable y realizar el transporte sin movimientos innecesarios.
No se trata únicamente de una cuestión de higiene. También es una manera de preservar la dignidad de la mascota durante su último traslado.
¿Cómo colocar a la mascota antes del traslado?
Si el fallecimiento ha ocurrido en casa, es conveniente actuar con delicadeza.
Durante las horas posteriores a la muerte puede aparecer el rigor mortis, un proceso natural por el que los músculos comienzan a ponerse rígidos.
Por ello, si es posible y sin forzar el cuerpo, se puede colocar a la mascota en una posición natural y tranquila antes de que la rigidez sea más intensa.
No es necesario manipularla excesivamente.
Si el cuerpo ya presenta rigidez, lo mejor es no intentar modificar la posición mediante la fuerza. En ese caso, es preferible colocarla de la forma más respetuosa y estable posible dentro del recipiente elegido.
¿Hay que limpiar a la mascota antes de llevarla?
No es necesario realizar una limpieza profunda.
Si se desea, puede limpiarse suavemente el cuerpo con un paño, pero siempre evitando una manipulación excesiva.
También puede ocurrir que se produzcan pequeñas pérdidas de fluidos después del fallecimiento. Es algo natural y no debe generar preocupación.
Si la mascota ha fallecido después de una enfermedad o intervención veterinaria, además, puede ser recomendable consultar con el veterinario antes de realizar cualquier manipulación.
¿Dónde debemos mantenerla mientras esperamos?
Si no podemos trasladarla inmediatamente al crematorio, es importante mantener el cuerpo en un lugar fresco y protegido del calor.
La temperatura es especialmente importante durante los meses cálidos, ya que las altas temperaturas aceleran los procesos naturales que se producen después del fallecimiento.
Cremaguada recomienda mantener a la mascota en un lugar fresco y, si es posible, utilizar una bolsa de hielo envuelta en una toalla, colocándola desde la zona de las axilas hacia el abdomen.
El hielo no debe colocarse directamente sobre el cuerpo.
Tampoco es recomendable dejar a la mascota expuesta al sol, cerca de radiadores, calefactores u otras fuentes de calor.
¿Cuánto tiempo podemos esperar antes de trasladarla?
Siempre que sea posible, lo recomendable es organizar la cremación cuanto antes.
Cremaguada recomienda realizar la incineración el mismo día del fallecimiento o al día siguiente. Si no existe disponibilidad inmediata, la mascota puede mantenerse refrigerada hasta que pueda realizarse la cremación.
No obstante, cada situación es diferente.
Si tienes dudas sobre cuánto tiempo puede permanecer una mascota en determinadas condiciones, lo más prudente es consultar directamente con el crematorio o con la clínica veterinaria.
¿Qué medio de transporte es más adecuado?
El vehículo particular suele ser una opción práctica cuando la familia decide realizar personalmente el traslado.
Conviene colocar el recipiente en una superficie estable y evitar que pueda desplazarse durante el trayecto.
Si se utiliza una caja, debe quedar suficientemente asegurada.
Durante el verano, especialmente, es importante evitar que la mascota permanezca dentro de un vehículo estacionado y expuesto al sol.
Si el trayecto es largo, puede ser recomendable consultar previamente con el crematorio para conocer las condiciones más adecuadas de conservación y transporte.
¿Podemos llevar sus objetos personales?
Es habitual que las familias quieran que su mascota conserve junto a ella alguno de sus objetos favoritos.
Sin embargo, no todos los objetos pueden acompañarla durante la cremación.
En Cremaguada se indica que pueden acompañar a la mascota flores frescas, mientras que otros objetos como collares, mantas o juguetes son devueltos a sus propietarios o, si la familia lo desea, pueden ser donados.
Por eso, antes de introducir cualquier objeto en la bolsa o caja, es recomendable consultar con el crematorio.
Esto evitará que un objeto al que tenemos especial cariño termine siendo tratado de una manera diferente a la que esperábamos.
¿Qué documentación debemos llevar?
Si realizamos personalmente el traslado, es conveniente llevar la cartilla veterinaria de la mascota.
Esta documentación puede ayudar a identificar correctamente al animal y facilitar la gestión administrativa del servicio.
También es recomendable llevar cualquier documentación que el crematorio haya solicitado previamente.
Si la mascota procede de una clínica veterinaria, puede ser útil coordinar directamente con el centro veterinario la documentación necesaria antes de realizar el traslado.
¿Qué ocurre cuando llegamos al crematorio?
Una vez que la mascota llega al crematorio, comienza un proceso de recepción e identificación.
En una cremación individual, la identificación y la trazabilidad son especialmente importantes, ya que el objetivo es garantizar que las cenizas entregadas posteriormente correspondan exclusivamente a esa mascota.
En Cremaguada, cada mascota es documentada e identificada durante el proceso para mantener una correcta trazabilidad.
Para muchas familias, conocer cómo se realiza este proceso aporta tranquilidad en un momento en el que cualquier duda puede resultar especialmente difícil.
¿Y si no queremos transportar nosotros a nuestra mascota?
No es necesario hacerlo personalmente.
La pérdida de una mascota puede ocurrir en cualquier momento y, en muchas ocasiones, la familia no se encuentra emocionalmente preparada para encargarse del traslado.
Por eso existen servicios de recogida especializados.
Cremaguada ofrece recogida en domicilio y también en clínicas veterinarias, de manera que la familia puede evitar el desplazamiento y dejar esta parte del proceso en manos de profesionales.
El tiempo de recogida puede variar dependiendo de la distancia y de la actividad que exista en ese momento, por lo que es recomendable contactar previamente para conocer la disponibilidad.
¿Qué hacer si la mascota fallece de madrugada?
Es una situación bastante frecuente.
Una mascota puede fallecer durante la noche, un domingo o un día festivo, cuando muchos establecimientos permanecen cerrados.
En estos casos, lo más importante es mantener la calma y conservar correctamente el cuerpo mientras se organiza el traslado.
Busca un lugar fresco, evita las fuentes de calor y contacta con el servicio de cremación para conocer las opciones disponibles.
Cremaguada dispone de atención telefónica 24 horas durante todo el año y servicio de urgencia fuera del horario habitual.
Un último viaje que también merece cuidado
El traslado hasta el crematorio es probablemente el último viaje que realizaremos con nuestra mascota.
Puede parecer una cuestión puramente práctica, pero para muchas familias tiene un enorme significado emocional.
Por eso merece realizarse con calma, respeto y cuidado.
No es necesario saber de antemano cómo actuar ante una situación así. Lo importante es contar con información, pedir ayuda cuando sea necesario y evitar tomar decisiones precipitadas.
Si puedes llevar personalmente a tu mascota, prepara un recipiente adecuado, mantenla en un lugar fresco y contacta previamente con el crematorio para coordinar la recepción.
Y si prefieres no hacerlo, pedir que un profesional se encargue de la recogida también es una opción perfectamente válida.
Porque en esos momentos no deberías tener que preocuparte de hacerlo todo tú solo.
Una despedida empieza desde el primer momento
La despedida de una mascota no comienza cuando se enciende el horno crematorio.
Comienza desde el momento en que decidimos cómo queremos cuidar de ella durante sus últimas horas.
Transportarla adecuadamente, mantenerla en buenas condiciones, identificarla correctamente y confiar su despedida a profesionales son pequeños pasos que ayudan a que ese último viaje se realice con la dignidad que merece.
En Cremaguada entendemos que detrás de cada recogida hay una familia que acaba de perder a alguien importante.
Por eso nos encargamos de acompañar el proceso con respeto y sensibilidad, desde la recogida de la mascota hasta la cremación y, en el caso de la cremación individual, la entrega de sus cenizas.
Porque ellos nos acompañaron durante tantos viajes de nuestra vida. El último también merece hacerse con cuidado.



