El fallecimiento de una mascota conlleva numerosas decisiones difíciles. Entre ellas, hay una cuestión que muchas familias desconocen: ¿qué sucede con el microchip una vez que el animal ha fallecido?

Aunque pueda parecer un detalle menor, gestionar correctamente el microchip es un trámite importante para mantener actualizados los registros oficiales y evitar posibles incidencias en el futuro.

¿El microchip deja de funcionar cuando la mascota fallece?

No. El microchip no deja de funcionar tras el fallecimiento del animal.

El microchip es un pequeño dispositivo electrónico pasivo, del tamaño aproximado de un grano de arroz, que permanece implantado bajo la piel durante toda la vida de la mascota. No lleva batería y únicamente transmite su código de identificación cuando es leído con un escáner compatible.

Por ello, aunque la mascota haya fallecido, el microchip sigue siendo perfectamente legible.

¿Es necesario dar de baja el microchip?

Sí.

Una vez que la mascota fallece, es recomendable comunicarlo para que el registro correspondiente actualice la información y el animal figure como fallecido.

Este trámite evita que el microchip continúe apareciendo como activo y permite mantener actualizada la base de datos de identificación animal.

¿Quién puede realizar la baja?

Habitualmente existen varias posibilidades:

  • El veterinario que certifica el fallecimiento.
  • El propietario de la mascota.
  • El servicio de cremación, cuando ofrece este tipo de gestión administrativa.

El procedimiento puede variar ligeramente según la comunidad autónoma y el registro en el que esté inscrita la mascota.

¿Qué documentación suele ser necesaria?

En la mayoría de los casos bastará con aportar:

  • Los datos del propietario.
  • El número de identificación del microchip.
  • Un certificado veterinario de fallecimiento o un documento acreditativo emitido por el servicio de cremación, cuando sea requerido.

Dependiendo del registro correspondiente, la documentación solicitada puede variar.

¿Qué ocurre si no se comunica el fallecimiento?

No suele generar sanciones automáticas, pero sí puede ocasionar situaciones poco deseables.

Por ejemplo:

  • El animal seguirá apareciendo como activo en la base de datos.
  • En futuras consultas administrativas podría seguir figurando como propiedad del titular.
  • Se dificulta mantener actualizados los censos de identificación animal.

Realizar este sencillo trámite evita estas situaciones y contribuye a que los registros sean más precisos.

¿Se extrae el microchip durante la cremación?

No es necesario.

En la mayoría de los procesos de cremación el microchip permanece en el cuerpo del animal durante todo el procedimiento. Debido a los materiales con los que está fabricado, el dispositivo no representa un problema para la cremación y no requiere ser retirado previamente.

¿Qué ocurre con el microchip después de la cremación?

Tras la cremación, el microchip deja de tener cualquier utilidad práctica como elemento identificativo.

Lo realmente importante es que el fallecimiento haya quedado correctamente reflejado en el registro correspondiente, ya que el número de identificación dejará de estar asociado a un animal vivo.

Un pequeño trámite que aporta tranquilidad

En momentos de duelo es normal centrarse únicamente en despedirse de quien ha formado parte de la familia durante tantos años. Sin embargo, completar la gestión del microchip permite cerrar también la parte administrativa de forma sencilla y sin preocupaciones futuras.

Si tienes dudas sobre este procedimiento, un centro especializado en cremación de mascotas puede orientarte sobre los pasos necesarios y ayudarte a realizar las gestiones correspondientes para que puedas dedicar ese momento a lo verdaderamente importante: recordar con cariño a tu compañero de vida.