En un fallo histórico emitido a finales de noviembre de 2025, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha reconocido que el Gobierno autonómico carece de competencias para imponer medidas de gestión, control o eliminación sobre las colonias de gatos comunitarios en espacios naturales protegidos. Esta decisión representa un importante avance en la protección animal en el archipiélago y frena resoluciones que amenazaban la vida de miles de felinos.
El conflicto se originó en octubre de 2024, cuando la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria clasificó a los gatos comunitarios como «especie exótica invasora» en zonas protegidas, que representan el 43% del territorio insular, incluyendo áreas de la Red Natura 2000. Estas resoluciones, respaldadas por el Gobierno de Canarias, permitían la captura, reubicación, confinamiento e incluso el sacrificio de estos animales. Un caso emblemático fue el de Chinijo, un gato capturado en La Graciosa en agosto de 2024 y sacrificado pese a los esfuerzos de activistas.
El auto del TSJC establece claramente que las directrices del Gobierno autonómico no tienen carácter normativo vinculante y que la competencia exclusiva recae en los cabildos insulares. Estas entidades deben evaluar cualquier intervención de forma independiente, basándose en estudios científicos rigurosos y
Aunque el procedimiento contencioso-administrativo continúa, este pronunciamiento marca jurisprudencia y podría influir en otras regiones de España. Refuerza la obligación de las administraciones locales de implementar programas de gestión ética de colonias felinas, fomentando la esterilización, el censo y la atención veterinaria.
Esta noticia subraya la importancia de la vigilancia ciudadana y el apoyo a entidades protectoras. Los gatos comunitarios, muchos de ellos descendientes de generaciones en el entorno canario, merecen una convivencia respetuosa. Si gestionas o cuidas una colonia felina, recuerda que el método CER es la alternativa científica y compasiva recomendada por la ley estatal.



